- MI DIARIO, de J. E. Álamo . Como dice el título, un diario. De uno de los pocos supervivientes que aún retienen algo de civilización después de una invasión extraterrestre que ha arrasado la civilización, y que se dedican a perseguir a los supervivientes. Muy bien narrado, muy crudo, con escenas duras de lucha por un simple trozo de pan, o una mujer…
El problema que le veo: en ningún momento se hace mención al porqué de la invasión, ni del final de la misma. Es una “excusa” para relatarnos el día a día de los pocos supervivientes, pero que acaba bruscamente, después de un excelente desarrollo.
- LA FUERZA DEL DESTINO, de José Carlos Canalda; De nuevo los viajes temporales. En este relato se refleja la imposibilidad de cambiar el curso de la historia viajando en el tiempo porque si se viaja al pasado y se cambia la historia, las condiciones necesarias para ese viaje al pasado no se producirían, con lo que no habría viaje al pasado para cambiarlo. Bueno, al contrario del de D. Santos, aquí sí que es más “creíble” el viaje en el tiempo (es decir, lo creíble dentro de un relato de CF sobre viajes en el tiempo). Viajeros en el tiempo que se dedican a “robar” obras de arte para venderlas en el presente. Pero obras de arte perdidas, en ciertos momentos. Porque como decíamos antes, podrían producirse paradojas temporales que hiciesen imposible el viaje… y aquí fue donde me perdí un poco. Y no sé si fue culpa del autor, o mía. Y en ambos casos me extraña, puesto que él es un autor contrastado, con novelas, relatos, artículos, y yo he leído bastante como para no desorientarme en este tipo de relatos. No sé, leedlo y decididlo por vosotros mismos…
-LA AUSENCIA DE OSCURIDAD NO SIGNIFICA PRESENCIA DE LUZ, de Juan Carlos Planells. Cuenta como el miembro de una expedición de exploración vuelve de un planeta con un persistente dolor de cabeza que resulta imposible de curar. Aunque el caso es dejado de lado por las autoridades, las investigaciones de los compañeros del afectado descubren que el planeta guarda celosamente un secreto que provoca... grandes dolores de cabeza a quien pretende desvelarlo. Bien, éste es el resumen. Conforme lo iba leyendo, me iba gustando, me parecía uno de esos relatos de cf “antigua”, de los que aparecían en la Asimov de Forum. Pero el final…¡ay el final!. Se soluciona con un familiar del compañero del afectado contándole su teoría, una vez aquel le ha contado el caso. Un par de páginas explicándole cómo pudo suceder, sólo con lo que le han contado sobre el caso.
Una pena, esto de las largas explicaciones, encima por alguien ajeno, es un mal de las antiguas novelas de CF. Las explicaciones deben ir en el cuerpo de la acción, limitando las explicaciones a casos muy concretos. Antiguamente- y aún existe algún caso por ahí- se utilizaban personajes- solían ser las mujeres- para que el protagonista le soltase parrafadas explicativas, para que así el lector también se enterase. Bueno, era un recurso, pero evidentemente, es mejor ir descubriendo las explicaciones a medida que se va desarrollando la acción.
- KRETACIC RAP, de Vladimir Hernández y Ariel Cruz . Relato de raperos enviados al cretácico para rodar un reality sobre la caza de grandes bestias prehistóricas. Todo se complica y lo que debería ser una apacible expedición de caza se convierte en una carnicería en toda regla. A Vladimir ya lo conocíamos, pues ha sido varias veces finalista del UPC. Entre otros años, el 2005, y la crítica la podéis leer en este mismo portal. Este relato sigue un tanto la tónica de lo poco que conocíamos sobre él. CF dura y aventurera, mezcla- bastante bien lograda, eso sí- de varios; viajes en el tiempo, dimensiones alternativas, ingeniería genética, televisión basura, espionaje industrial, terrorismo religioso, música rap…Con todo ello, el relato más largo de los que compone esta “antología”. Y menos mal que los autores saben mezclar todo eso, sin que se les llegue a escapar de las manos. Algo que ya vimos en Vladimir, en el UPC 2005, que a pesar de tomar temas a veces trillados (allí, las IA y el cyberpunk), puede salir airoso gracias a su estilo y explosión de ideas. En este relato, no sabemos qué parte es responsabilidad de cada autor, pero consiguen que la amalgama de temas tan diversos den como resultado un buen relato, que podrían casi prolongar a novela.
-LA ISLA, de Pablo Dobrinin. Universos paralelos y anhelos incumplidos.
Un pintor fracasado es rescatado en el momento de su suicidio y reasignado a un universo donde podrá desarrollar todo su potencial artístico. Es corto, el más corto. Y el más onírico. Aunque otros críticos lo consideren el de menor interés, yo no lo veo así. Más bien como un momento refrescante después, justo después, de un relato tan duro (y largo) como el anterior. Supongo que ha sido adrede la inclusión en este orden, el más corto y onírico justo después del más largo y duro. Al menos, te relajas por un momento, porque el que viene después también tiene su dosis de dureza, tanto de temática, como de estilo de escritura.
-CACHORROS, de Roberto Bayeto. Los rusos, a base de ingeniería genética, han desarrollado el soldado perfecto, rápido, eficaz, letal. Sus hijos son todavía más rápidos, eficaces y letales. Un relato que se puede calificar de CF dura, tanto en el planteamiento (ingeniería genética, armas humanas prácticamente perfectas …), como en el tema elegido; un asesino de niños, investigado por los mismos niños que han sido “rediseñados” como hijos de los soldados perfectos que antes comentábamos. En la misma introducción al texto, su autor comenta que “pertenece a una serie, una visión antropológica de una nueva etapa evolutiva, una cf bastante dura y un texto de guerra …”. Y ahí queda dicho.
-UNA DE VAMPIROS, de Guillem Sánchez y Eduardo Gallego. Relato ambientado, como toda su obra, en el UniCorp (Universo Corporativo). Pertenece a los relatos “de antropólogos”, según sus autores. Este “subgénero” nace en la Hispacón ’ 03, cuando D. Santos les pidió un relato para la Asimov. Se publicaron dos de esta subserie, y éste es el que se quedó en el tintero al cierre de la revista. Cada uno incidía en una temática diferente, dando buena muestra de la imaginación de estos autores.
En este en concreto, nos narra la odisea de una historiadora de visita en un planeta. Es obligada a llevar la investigación de una serie de crímenes en cadena que tiene desconcertada a la policía local. El problema es que la sociedad es tan dependiente de la nanotecnología que una de sus ventajas también es también el mayor inconveniente, el continuo trasvase de nanobots entre unos y otros hace que no tengan secretos entre si, de modo que la policía es inoperante para tratar un caso de esas características. Como es típico en ellos, un relato divertido, con su parte de seriedad y misterio, pero al mismo tiempo, socarrón y con cierta dosis de mala leche.
En resumen, aunque a lo largo de esta reseña pareciera lo contrario, es un volumen altamente recomendable. En él encontramos autores más o menos consagrados, pero todos dando nuestras de su buen hacer. La temática es lo bastante variada como para que encontremos relatos para todos los gustos. Y eso, hoy en día, es un seguro de lectura. Sin embargo, un hándicap puede ser precisamente esa falta de homogeneidad. Son los relatos que iban a entrar en varios números de Asimov, siendo ése el único lazo que los une. Por eso, hay gran (a veces demasiada) variedad de temas, de extensión, de estilo. Si eso no te importa, encontrarás grandes relatos. Si eres de los que buscas alguna conexión en un libro de relatos (de un autor, sobre un tema…), bueno, léetelo de todas maneras, vale la pena. Sobre todo-como digo siempre que escribo sobre un libro de Espiral CF - porque la relación calidad precio es muy buena, de lo mejor que se puede encontrar. Y apoyarás a los autores hispanos; porque os recuerdo que los derechos de autor de los que publican en esta editorial quedan en su poder, por lo que si alguien quiere publicarlos a mayor escala, negocia con los autores, siendo Espiral CF prácticamente un escaparate, un vehículo para mostrar la obra y dar a conocer a autores y obras que, de otra manera, a lo peor nos perderíamos.
reseña aparecida en Tierras de Acero